ATARDECER

ATARDECER
Remar mar adentro

7/7/17

"Sígueme".






“¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?” 
(Mt 9,11)


"Sígueme".

No te preocupes.

Conozco tu debilidad.

Cuento con ella.

Tú sígueme.

Yo haré el resto.


Quiero imaginar que Mateo no se sentía muy feliz.

No le faltaba dinero y seguramente tampoco amigos que aparentaban lealtad pero que en el fondo le juzgaban como traidor a su pueblo.

Jesús le mira a los ojos y contacta con esta «vocecita» que nos recuerda que hemos errado el camino. 


En el desafío del amor Dios puede sorprenderte


No juzga, simplemente le ofrece una nueva oportunidad


Los fariseos no podían tolerarlo.

- Señor, que no me crea mejor que los demás.


Es extraño que Jesús se acerque y se haga amigo de los pecadores.

Extrañó entonces y extraña ahora.

Contempla a tu comunidad cristiana.

Descubre en ella una casa de comunión para todos los excluidos.  
 

Sentado  con mis hermanos para compartir el pan, te alabaré, Señor. 

Te doy gracias, Jesús, por tu misericordia.
Porque nos amas, tú el pobre.
Porque nos sanas, tú herido de amor.
Porque nos iluminas, aun oculto,
cuando tu ternura enciende el mundo.
Porque nos guías, siempre delante,
siempre esperando.

Te doy gracias, Jesús, por tu misericordia.
Porque nos miras desde la congoja
y nos sonríes desde la inocencia.
Porque nos ruegas desde la angustia
de tus hijos golpeados,
nos abrazas en el abrazo que damos
y en la vida que compartimos.

Te doy gracias, Jesús, por tu misericordia.
Porque me perdonas más que yo mismo,
porque me llamas, con grito y susurro
y me envías, nunca solo.
Porque confías en mí,
tú que conoces mi debilidad.

Te doy gracias, Jesús, por tu misericordia.
Porque me colmas
y me inquietas.
Porque me abres los ojos
y en mi horizonte pones tu evangelio.
Porque cuando entras en ella, mi vida es plena.

Te doy gracias, Jesús, por tu misericordia.
y te pido que me ayudes a ser misericordioso.


Adaptación de una plegaria de J.M. Olaizola.

No hay comentarios: