ATARDECER

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Remar mar adentro

30/7/14

La Iglesia obra del Espíritu Santo.



Tengo el blog un poco olvidado.
Como no lo actualice le va a salir telarañas.
 Son tantos los acontecimientos, las vivencias que uno tiene a lo largo del día, que uno  no sabe  que poner por escrito. La realidad es que soy e un poco perezoso para ponerme a escribir.
La Razón publica hoy que  el Papa acepta la renuncia  del cardenal Rouco Valera como arzobispo de Madrid. Ni que decir tiene que la aportación de Don Antonio María  a la Iglesia  que peregrina en España  ha sido valiosísima, y es para dar gracias a Dios por su labor.
Pero esta noticia me ha hecho recordar que la Iglesia es mucho más obra del Espíritu Santo, que actúa en ella, que de los hombres.
Muchos de nosotros hacemos aparecer a la Iglesia más humana que divina, más obra nuestra que del Espíritu. A pesar de nuestras debilidades que oscurecen y debilitan a la Iglesia muchas veces, Jesús sigue presente en ella y  el Espíritu Santo sigue recreándola, renovándola, rejuveneciéndola.
Aunque nosotros los hombres manchemos el rostro de la Iglesia con nuestras debilidades y flaquezas. La fuerza del Evangelio, el Espíritu Santo  sigue haciendo la Iglesia como sacramento de salvación para los hombres.
Muchos quieren una Iglesia “sin mancha ni arruga, sino santa e inmaculada”. Todo un ideal de Iglesia.
 Pero la Iglesia real  está hecha  de muchas vidas, santas y pecadoras.  
 Y como le gusta decir al Papa Francisco la Iglesia es “el hospital de los pecadores”. 
Por eso debemos de rezar unos por otros para ir caminando hacia la santidad. 

Muchas gracias Don Antonio María.


22/7/14

SANTA MARÍA MAGDALENA



Hoy celebramos la fiesta de María Magdalena
“Jesús le dice: ¡María! Ella se vuelve y le dice: ¡Rabboni!, que significa: ¡Maestro!” (Jn 20,16)
Jesús llama a María por su nombre y ella reconoce su voz. 
Al esposo le responde la esposa. 
El lenguaje nupcial expresa la relación de amor que une a la comunidad con Jesús.
 ¿Cómo llamas a Jesús en tus encuentros con Él?
Lo mío es tuyo, mi Señor. 
Lo tuyo es mío, mi Señor. 

Juntos hacemos el camino, mi corazón en el tuyo. 

Detrás de cada lágrima, hay un Jesús que las enjuga. 
Detrás de cada búsqueda hay un Jesús 
que pronuncia nuestro nombre y nos invita a vivir

5/7/14

25 años


En mis bodas de plata sacerdotales (3 julio 1989)
El Señor ha sido fiel

«Un día me miraste 
 como miraste a Pedro.
No te vieron mis ojos, 
pero sentí que el cielo 
 bajaba hasta mis manos. 
 ¡Qué lucha de silencios 
libraron en la noche 
tu amor y mi deseo! 
 Un día me miraste 
 y todavía siento 
 la huella de ese llanto 
 que me abrasó por dentro
 Aún voy por los caminos 
 soñando aquel encuentro.
Un día me miraste 
como miraste a Pedro».

(Ernestina de Champurcín)