ATARDECER

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Remar mar adentro

25/4/13

Jesús «de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos».


AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 24 de abril de 2013
Queridos hermanos y hermanas: 
Deseo reflexionar sobre tres textos del Evangelio que ayudan a entrar en el misterio de una de las verdades que se profesan en el Credo: que Jesús «de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos». 
En la parábola de las diez vírgenes, el Esposo que las jóvenes esperan con las lámparas de aceite es el Señor. 
El tiempo de la espera, es el tiempo que otorga Él antes de su venida final. En la parábola de los talentos, se recuerda que Dios ha concedido unos dones, que se han de emplear y multiplicar, pues a su regreso preguntará cómo se han utilizado. 
Queridos jóvenes, ¿han pensado en los talentos que Dios les ha dado? ¿Han pensado cómo ponerlos al servicio de los demás? ¡No entierren estos talentos! La vida no se tiene para guardarla para uno mismo, se tiene para entregarla. 
En la parábola del juicio final, se describe la segunda venida del Señor y se advierte que seremos juzgados en la caridad, según lo que hemos amado a los demás, especialmente a los más necesitados. No se conoce ni el día ni la hora del regreso de Cristo; lo que se pide es estar preparados para el encuentro, que significa saber ver los signos de su presencia, tener viva la fe con la oración y con los sacramentos; se trata de ser vigilantes para no dormirnos: no queremos cristianos dormidos; ser vigilantes, para no olvidarnos de Dios. 
* * * 
 Invito a todos a vivir este tiempo presente que Dios nos ofrece con misericordia y paciencia, para que aprendamos cada día a reconocerlo en los pobres. 

17/4/13

La Ascensión de Jesús al Cielo

El Papa en la audiencia general ha continuado la explicación del Credo y ha hablado de la Ascensión de Jesús al Cielo. Francisco dijo en el resumen en español de la catequesis que “para entrar en la gloria de Dios exige la fidelidad cotidiana a su voluntad, aun a costa de sacrificios y del cambio de nuestros programas”.

RESUMEN CATEQUESIS DE LA AUDIENCIA GENERAL EN ESPAÑOL:

Queridos hermanos y hermanas:

En el Credo confesamos nuestra fe en Cristo, que «subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre». ¿Qué significa esto para nosotros? Ya al comienzo de su subida a Jerusalén, Jesús ve también esta otra «subida» al cielo con la que culmina su «éxodo» de esta vida, pero sabiendo que la vuelta a la gloria del Padre pasa por la cruz, por la obediencia al designio divino de amor por la humanidad. También nosotros hemos de saber que entrar en la gloria de Dios exige la fidelidad cotidiana a su voluntad, aun a costa de sacrificios y del cambio de nuestros programas.El íntimo coloquio de Jesús con el Padre antes de la Pasión nos enseña, además, cómo la oración nos da la fuerza de ser fieles al proyecto de Dios. Después, Jesús asciende a los cielos bendiciendo, un gesto sacerdotal para mostrar que, desde el seno del Padre, intercede siempre por nosotros. Él nos ha abierto el paso para llegar a Dios, y nos atrae hacia él, nos protege, nos guía e intercede por nosotros. Mirar a Jesucristo, que asciende a los cielos, es una invitación a testimoniar su Evangelio en la vida cotidiana, con la vista puesta en su venida gloriosa definitiva.
Contemplemos a Cristo, sentado a la derecha de Dios Padre, para que nuestra fe se fortalezca y recorramos alegres y confiados los caminos de la santidad.

6/4/13

La fe....

"Dios nos ama. 
No tengamos miedo de amarlo. 
La fe se profesa con la boca 
y con el corazón, 
con la palabra 
y con el amor"
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Ni adivinos, ni cartas, ni brujos, solamente Jesús nos da la Salvación



Ni adivinos, ni cartas, ni brujos, solamente Jesús nos da la Salvación
Homilía de papa Francisco en su misa cotidiana

El Papa Francisco comentando las lecturas de viernes de la Octava de la Pascua, recordó con S. Pedro que sólo en el nombre de Jesús seremos salvados.
El Evangelio recuerda a Pedro que había renegado a Jesús, y que en la prisión dio su testimonio delante de los jefes judíos, explicando que gracias a la invocación del nombre de Jesús un cojo fue milagrosamente curado.
“Es ese nombre que nos salva”. Entretanto Pedro no pronuncia ese nombre así, sino “lleno del Espíritu Santo”. De hecho -precisó papa Francisco- nosotros no podemos dar testimonio de Jesús, no podemos hablar de Jesús, no podemos decir nada sin el Espíritu Santo”. Y recordó que “es el Espirito Santo que nos empuja a confesar Jesús y a tener confianza en Jesús”.
Y el Papa contó una pequeña anécdota sobre un humilde trabajador de la curia de Buenos Aires, con más de 30 años de servicio, padre de 8 hijos, que siempre que iniciaba un trabajo o salía para hacer uno cualquier servicio decía: ¡Jesús!
“Y yo le pregunté -dijo el papa- porqué siempre decía Jesús. Y el respondió: ¡Porque cuando digo Jesús me siento fuerte, y con más capacidad para trabajar, y porque sé que él está a mi lado y me protege”.
“Este hombre -prosiguió- no ha estudiado teología, tiene solamente la gracia del bautismo y la fuerza del Espíritu y a mi me hizo tanto bien: porque nos recordó que en este mundo que nos ofrece a tantos salvadores es solamente el nombre de Jesús que nos salva.
Muchos para resolver sus problemas hoy día recurren, a brujos, magos y videntes. Pero solamente Jesús nos salva “ ¡y debemos dar testimonio de esto! Él es el único”.
Y recordó a los presentes que “la Virgen siempre nos lleva a Jesús como cuando dijo en Caná: 'Hagan lo que Él les dirá'. Así confiémonos en el nombre de Jesús, dejando que el Espíritu Santo nos empuje a realizar esta oración llena de confianza en el nombre de Jesús… ¡Nos va a hacer bien!”


2/4/13

8 años



Hoy 2 de abril, coincide con el octavo aniversario de la partida de la Casa del Padre del Beato Juan Pablo II, quien nos legó un testimonio de amor a toda la humanidad y el ejemplo de seguir a Cristo aún con todo el dolor de la enfermedad y limitaciones humanas. Beato Juan Pablo II, el Grande, ruega por nosotros.