ATARDECER

ATARDECER
Remar mar adentro

26/2/15

Dios está atento a tus clamores




Antes

Antes de saber cómo hay que orar, importa mucho más saber cómo “no cansarse nunca”, no desanimarse nunca, ni deponer las armas ante el silencio aparente de Dios: 
“Les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer” (Lc 18,1).
 Que la intrepidez se adueñe de ti como de la viuda ante el juez.
Vete a encontrar a Dios en plena noche, llama a la puerta, grita, suplica e intercede.
Y si la puerta parece cerrada, vuelve a la carga, pide, pide hasta romperle los oídos.
 Será sensible a tu llamada desmesurada, pues ésta grita tu confianza total en Él.
Déjate llevar por la fuerza de tu angustia y el asalto de tu impetuosidad.
En algunos momentos, el Espíritu Santo formulará Él mismo las peticiones en lo más íntimo de tu corazón con gemidos inefables.
 ¿Has oído gemir a un enfermo presa de un intenso sufrimiento?
Nadie puede permanecer insensible a esta queja, a menos que tenga un corazón de piedra. 
En la oración, Dios espera que pongas esta nota de violencia, de vehemencia y de súplica para volcarse sobre ti, y escuchará tu petición.
En el fondo, no haces más que dar alcance al amor infinito comprimido en su corazón, que espera tu oración para desencadenarse en respuesta de ternura y misericordia.
Si supieses lo atento que está Dios al menor de tus clamores, no dejarías de suplicarle por tus hermanos y por ti. 

Él se levantaría entonces y colmaría tu espera mucho más allá de tu oración. 
Se puede esperar todo de una persona que ora sin cansarse y que ama a sus hermanos con la ternura misma de Dios… 
J. Lafrance, Ora a tu Padre

19/2/15

Tener un hermano que te quiere es una experiencia fuerte, impagable, insustituible

En la audiencia de este miércoles, el Papa ha reflexionado sobre el papel de los hermanos y las hermanas en las familias

Estas son las palabras del Santo Padre en su resumen hecho en español: 

“Queridos hermanos y hermanas. Seguimos con el tema de la familia, en concreto hoy hablamos de los hermanos. La fraternidad era un valor esencial en el pueblo de Israel, encontrando cumplidos elogios de ella en el Antiguo Testamento”. Su ruptura --ha proseguido el Papa--, sin embargo, abre un abismo profundo en el hombre. La pregunta de Dios a Caín: «¿Dónde está tu hermano?» no cesa de resonar a lo largo de la historia.

 

“Es en la familia donde aprendemos a abrirnos a los demás, a crecer en libertad y en paz, siendo esa primera convivencia fraterna la que se propone como un ideal para cualquier relación dentro de la sociedad y entre los distintos pueblos”, ha asegurado el Papa.

Y así, ha recordado que “con Jesús, este vínculo de hermandad se dilata hasta superar cualquier diferencia de nación, lengua, cultura o religión. Qué mayor elogio puede haber que decir: Es como un hermano para mí. Sin este valor, la libertad y la igualdad alcanzadas por muchos pueblos se convierten en individualismo y conformismo. Cómo brilla esta virtud cuando en la familia hay un hermano más débil, con qué afecto los demás cuidan de él. También los cristianos debemos ver así a los pobres, a los pequeños, dejando que el hermano toque nuestro corazón como nos enseñó Jesús”.

El Señor no se cansa nunca de tener misericordia de nosotros

Volver a los brazos del Padre y llorar en ese abrazo

18/2/15

Dios quiere...

1.- Que no te gloríes de ti mismo: Tus talentos los recibiste para servir.
2.- Que no te consideres dueño de nada: eres sólo un humilde administrador.
3.- Que aprecies el valor de las cosas sencillas y humildes, de los pequeños gestos cotidianos.
4.- Que vivas el momento presente en compromiso y esperanza, vislumbrando en el quehacer de cada día el rostro de la eternidad.
5.- Que no temas desesperadamente al sufrimiento, al dolor, a la destrucción, a la muerte: La ceniza surge de un árbol y para los cristianos ese árbol no es otro que el árbol de la cruz de Jesucristo, el árbol de la Vida para siempre.

11/2/15

Los hijos son la alegría de la familia y de la sociedad



En la audiencia de este miércoles, el Papa ha hablado hoy sobre los hijos, en la serie de catequesis sobre la familia.

Ser hijos nos permite descubrir la dimensión gratuita del amor

Este es  su resumen hecho en español:

“Queridos hermanos y hermanas: Siguiendo la serie de catequesis sobre la familia, hoy quisiera hablarles de los hijos como don de Dios para los padres y la sociedad. Un hijo es amado por ser hijo: no porque sea bello, sano, bueno; no porque piense igual que yo, o encarne mis deseos. Todos hemos sido hijos. Ser hijos nos permite descubrir la dimensión gratuita del amor, de ser amados antes de haber hecho nada para merecerlo, antes de saber hablar o pensar, e incluso antes de venir al mundo”. Es una experiencia fundamental para conocer el amor de Dios, fuente última de este auténtico milagro. Además, este amor nos da fuerza para afrontar la vida sin miedo, construir un mundo nuevo, ser mejores cada día sin arrogancia, ni presunción.

Así, ha afirmado que “el cuarto mandamiento que nos pide ‘honrar al padre y a la madre’ está a la base de cualquier otro tipo de respeto entre los hombres. Una sociedad que descarta a sus mayores es una sociedad sin dignidad, pierde sus raíces y se marchita; y una sociedad que no se rodea de hijos, que los considera un problema, un peso, no tiene futuro”.

“La concepción de los hijos debe ser responsable, pero el simple hecho de tener muchos hijos no puede ser visto como una decisión irresponsable. La vida rejuvenece y cobra nuevas fuerzas multiplicándose. Los hijos crecen compartiendo alegrías y sacrificios. En el sucederse de las generaciones se realiza el designio amoroso de Dios sobre la humanidad”.

…. Que la Inmaculada Virgen María, Nuestra Señora de Lourdes, conceda a todos sus hijos consuelo y fortaleza para crecer en el amor y caminar juntos hasta la meta del cielo. 
Muchas gracias.”…

Queridos jóvenes, “disponeos a ser ‘ojos para el ciego y pies para el  lisiado'”, queridos enfermos, “sentíos siempre apoyados por la oración de la Iglesia”, queridos recién casados, “amad la vida que es siempre sagrada, también cuando está marcada por la fragilidad y la enfermedad”.

4/2/15

Los valores positivos y decisivo de la figura del padre en la familia.




Resumen en español de la catequesis del Papa: el papel del padre en la familia.

“Queridos hermanos y hermanas. 
Hoy quisiera referirme al aspecto positivo y decisivo de la figura del padre. Toda familia necesita un padre. Un padre que no se vanaglorie de que el hijo sea como él, sino que se alegre de que aprenda la rectitud y la sensatez, que es lo que cuenta en la vida. Esto será la mejor herencia que podrá transmitir al hijo, y se sentirá henchido de gozo cuando vea que la ha recibido y aprovechado”. Por eso, ha proseguido, “trata de enseñarle lo que el hijo aún no sabe, corregir los errores que aún no ve, orientar su corazón, protegerlo en el desánimo y la dificultad. Todo ello con cercanía, con dulzura y con una firmeza que no humilla. Para ser un buen padre, lo primero es estar presente en la familia, compartir los gozos y las penas con la mujer, acompañar a los hijos a medida que van creciendo.” La parábola evangélica del hijo pródigo --ha recordado el Papa--- nos muestra al padre que espera a la puerta de casa el retorno del hijo. Sabe esperar, sabe perdonar. Así, ha afirmado que “también hoy los hijos, al volver a casa con sus fracasos, necesitan a un padre que los espera, los protege, los anima y los enseña cómo seguir por el buen camino. A veces tiene que castigarlo, pero nunca le da una bofetada en la cara. Muchas veces no lo admitirán, pero lo necesitan. Como todos necesitamos acudir al único padre bueno, como dice el Evangelio, el Padre nuestro que está en los cielos!”...
Pidamos al Señor que nunca falte en las familias la presencia de un buen padre, que sea mediador y custodio de la fe en la bondad, la justicia y la protección de Dios, como san José”.