ATARDECER

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Remar mar adentro

29/4/09

"Los padres de la patría"

Esta mañana me he levantado con la noticia de que "los padres de la patria". En vez de dedicarse a buscar soluciones para sacar a nuestro país de la crisis (más de 4 millones de parados) se dedican a reprobar al Papa. toma del frasco carrasco. En que manos estamos. Aquí os dejo este articulo de Guillermo Juan Morado. En la próximas no voto ni al pp. Que pena, en que manos estamos.
Dos diputadas sin cerebro
De la diputada Villalobos cabe esperar cualquier cosa. Basta oírla durante unos segundos para deducir, sin gran esfuerzo, la escasa talla intelectual de esta señora.
De Ana Pastor, aparentemente, podría esperarse un poquito más. Tampoco mucho. Lo justo, sin hacerse ilusiones. Si mis datos no fallan, Ana Pastor fue la responsable de la aprobación de la “píldora del día después”, así como del “diágnóstico prenatal-preimplatacional”.
Es decir, no son, ni una ni otra, exponentes del catolicismo confesante. Pero que, de eso - que es gravísimo - , pasen al ridículo - no puede calificarse de otro modo - de apoyar una moción para reprobar al Papa roza ya el absurdo. Los votantes del PP deberían tomar nota y hacer llegar a los responsables del partido las oportunas quejas.

La salvación viene de Cristo, no del PP. Pero ante un Gobierno que patina en materias morales y ante una oposición pintoresca como la de ICV, cabría esperar, por el bien de la nación, mayor sensatez en el principal partido de la oposición. Oigan, pues ni eso.
O no votar, o votar en blanco o rebuscar en otras alternativas, de momento minoritarias.
Guillermo Juan Morado.

8/4/09

Rezar por el Papa

Y ahora, bajando a nivel personal, me imagino que no ha tenido que ser fácil -para el cristiano Josef Ratzinger- pasar de profesor o técnico en teología a pastor de la Iglesia universal, y más a una cierta edad (¡tiene ahora ochenta y dos años!).
Por eso ruego por ese hermano nuestro que soñaba irse de Roma a su aldea natal y gozarse en santa paz sus últimos años de vida con lecturas sosegadas, cuidando del jardín de su casa y recreándose con la música de Mozart, Beethoven... En cambio, se le pidió que dedicara sus fuerzas restantes a la “preocupación por todas las Iglesias” (2Cor 11, 28).
Y si no, ¡pónganse Uds. en su lugar! Y no olvidemos que perfecto es solamente nuestro Padre que está en los cielos; por lo tanto, todos tenemos “derecho” a no serlo, y “quien esté sin pecado que arroje la primera piedra” (Jn 8, 7).
¡Ah!, releamos de vez en cuando el entusiasmo, las tensiones e incluso enfrentamientos que tenían lugar en la Iglesia primitiva entre diversos grupos de creyentes e incluso entre apóstol y apóstol (cf. Hechos 5, 1-11; 6, 1-6; 11, 1-18; 15; 1Cor 1, 10-31; Ga 2): el Espíritu actuaba y actúa, pero entre hombres y mujeres, ¡no ángeles!
Lo importante es que Él esté presente y activo.
Dado que, como dijo el Señor, no tenéis más que un Padre, que está en los cielos, y un Mesías que es Cristo (cf. Mt 23, 8-12), trato de mirar a Benedicto XVI como un hermano por el cual rogar, y al cual ayudar con el diálogo sincero y respetuoso (¡no adulador!) y la colaboración responsable.





http://www.ciudadredonda.org/subsecc_ma_d.php?sscd=6&scd=2&id=2375


6/4/09

No existe una vida exitosa sin sacrificio.

"La palabra sobre el grano de trigo muerto forma parte de la respuesta de Jesús a los griegos, es su respuesta. Luego, sin embargo, Él formula una vez más la ley fundamental de la existencia humana: `Quien ama la propia vida, la pierde, y quien odia la propia vida en este mundo, la conservará para la vida eterna´ (Jn. 12, 25). Quien quiere tener su vida para sí mismo, vivir sólo para sí, estrechar todo a sí mismo y explotar todas las posibilidades – ese, precisamente, pierde la vida. Ésta se hace aburrida y vacía. Sólo en el abandono de uno mismo, sólo en el don desinteresado del yo en favor del tú, sólo en el “sí” a la vida más grande, propia de Dios, también nuestra vida se hace amplia y grande. De este modo, este principio fundamental, que el Señor establece, en última instancia es simplemente idéntico al principio del amor. El amor, de hecho, significa salir de uno mismo, donarse, no querer poseerse a uno mismo sino más bien hacerse libre de uno mismo: no replegarse sobre sí mismos – qué será de mí - sino mirar hacia delante, hacia el otro – hacia Dios y hacia los hombres que Él me envía. Y este principio del amor, que define el camino del hombre, es una vez más idéntico al misterio de la cruz, al misterio de la muerte y de la resurrección que encontramos en Cristo. Queridos amigos, es tal vez relativamente fácil aceptar esto como gran visión fundamental de la vida. En la realidad concreta, sin embargo, no se trata de reconocer simplemente un principio sino de vivir su verdad, la verdad de la cruz y de la resurrección. Y por esto, de nuevo, no basta una única gran decisión. Es sin duda importante atreverse a la gran decisión fundamental, atreverse al gran “sí” que el Señor nos pide en cierto momento de nuestra vida. Pero el gran “sí” del momento decisivo de nuestra vida - el “sí” a la verdad que el Señor nos pone delante – debe luego ser cotidianamente reconquistado en las situaciones de todos los días en las que, siempre de nuevo, debemos abandonar nuestro yo, ponernos a disposición, cuando en el fondo quisiéramos, en cambio, aferrarnos a nuestro yo. A una vida recta pertenece también el sacrificio, la renuncia. Quien promete una vida sin éste don siempre nuevo de sí, engaña a la gente. No existe una vida exitosa sin sacrificio. Si echo una mirada retrospectiva sobre mi vida personal, debo decir que precisamente los momentos en los que he dicho “sí” a una renuncia, han sido los momentos grandes e importantes de mi vida".
De la homilía pronunciada hoy por el Santo Padre Benedicto XVI, en la Santa Misa de Domingo de Ramos en la Pasión del Señor.

3/4/09

La Virgen de los Dolores

Hoy es el tradicional viernes de dolores, aunque la Iglesia celebre a la Virgen de los DOLORES, el 15 de septiembre después de la EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ.
Al pie de la Cruz estaba María. A Ella podemos siempre acudir pues como madre siempre está dispuesta a ayudar a sus hijos.
Nosotros como los discípulos de su Hijo huimos de la Cruz, ella permanece junto al hijo de sus entrañas.
Las mujeres siempre dándonos lecciones a los hombres que para eso del dolor no estamos hecho. Ellas tienen más capacidad de sufrimiento.
Hoy es buen día para darle gracias a Dios por las mujeres que en nuestras vidas nos han enseñado a confiar en el poder del Señor en medio de los avatares de nuestra existencia.
María de Nazaret, Pequeña María, ruegas por nuestras madres.

2/4/09

“La esperanza es la llama que Juan Pablo II nos ha dejado en herencia” (Benedicto XVI).

Hoy hace cuatro años que se fue a la casa del Padre nuestro querido Juan Pablo II. Un hombre totalmente enamorado de Cristo que estuvo hasta el último momento de su vida dando testimonio de su fe.

Tuve la oportunidad de saludarlo en 1993 y se que salude aun hombre de Dios. Su mirada reflejaba la paz del que se sabe amado y querido por Dios.

Su testimonio quedara grabada en mi memoria para siempre. Como ha recordado Benedicto XVI no tuvo miedo de proclamar, a todos y siempre que sólo Jesús es el Salvador y el verdadero Liberador del hombre y de todo hombre.

Muchos fuimos engendrados a la fe gracias a su testimonio. Así lo ha expresado Benedicto XVI: "¡Cuántas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, cuántas jóvenes familias decididas a vivir el ideal evangélico y a tender a la santidad están unidas al testimonio y a la predicación de mi venerado Predecesor! ¡Cuántos chicos y chicas se han convertido, o han perseverado en su camino cristiano gracias a su oración, a su ánimo, a su apoyo y a su ejemplo!"

Verdaderamente era nuestro padre en la fe, para muchos de nosotros. Fue un hombre lleno de esperanza.

Benedicto XVI ha llamado hoy a los jóvenes a seguir a Cristo: "¡Él quiere que “sean” esperanza, y pueden serlo solo si permanecen unidos a Él! Quiere que cada uno de vosotros, queridos jóvenes amigos, sea una pequeña fuente de esperanza para su prójimo, y que todos juntos seáis un oasis de esperanza para la sociedad dentro de la cual estáis insertados. Ahora, esto es posible con una condición: que viváis de Él y en Él, mediante la oración y los Sacramentos".

"Si las palabras de Cristo permanecen en nosotros, podremos llevar alta la llama de ese amor que Él ha encendido en la tierra; podemos llevar alta la llama de la fe y de la esperanza, con la que avanzamos hacia Él, mientras esperamos su vuelta gloriosa al final de los tiempos. Es la llama que el Papa Juan Pablo II nos ha dejado en herencia. Me la ha entregado a mi, como sucesor suyo; y yo esta tarde la entrego idealmente, una vez más, de un modo especial a vosotros, jóvenes de Roma, para que sigáis siendo centinelas de la mañana, vigilantes y gozosos en este alba del tercer milenio. ¡Responded generosamente al llamamiento de Cristo! En particular, durante el Año Sacerdotal que comenzará el 19 de junio próximo, haceos prontamente disponibles, si Jesús os llama, a seguirlo en el camino del sacerdocio y de la vida consagrada".

Este es el legado que nos ha dejado Juan Pablo II, junto a su amor a la Madre de Dios.