ATARDECER

ATARDECER
Remar mar adentro

22/1/17

Venid conmigo....






"Una luz les brilló".
 Una luz nos ha brillado, una luz que ilumina no sólo el día de Navidad, ilumina todos nuestros días.

"Convertíos...". 
Si Dios se ha hecho niño, pobre, pequeño, necesitado, tierno, pacífico... no podemos permanecer como siempre. 
Hay que convertirse. 
Hay que dejarse convertir por Dios. 
Hay que contemplar a Jesús recién nacido y dejar que él nos convierta. "... porque está cerca el Reino de cielos". 
No nos convertimos por miedo al castigo o a la venganza de Dios. 
Nos convertimos porque está cerca, porque nos ama, porque su ternura nos conmueve, porque su ejemplo nos arrastra... 
 "Ayúdame a sentir tu misericordia"
En medio de nuestras ocupaciones cotidianas Jesús nos dice «sígueme». 
Los primeros discípulos responden generosamente y dejan las redes. 
Él mira hoy amorosamente nuestras vidas y nos llama. 
Él espera tu respuesta. Dios da una vocación a cada persona. 
La vocación es cómo Dios quiere hacerte feliz. 
Hay que responder para ser feliz.
TODO ES LLAMADA

Para el que tiene ojos en el corazón todo se convierte en llamada.
El sol es una llamada a ser luz del mundo.
La luna es una llamada a alumbrar en la noche.

El amanecer es una llamada a comenzar un nuevo día. 
El anochecer es una llamada a descansar.

Una flor es una llamada a la belleza de Dios.
Una mano tendida es una llamada a la amistad.
Una sonrisa es una llamada a la felicidad.
Un amigo es una llamada a la fraternidad.
Un enemigo es una llamada al perdón.

Un pobre es una llamada a compartir mi pan.
Un desnudo es una llamada a compartir mis vestidos.
Un sediento es una llamada a compartir mi agua.

Una mentira es una llamada a vivir en la verdad.
Un tropiezo es una llamada a levantarse.
Un fracaso es una llamada a no desalentarse.
Una tristeza es una llamada despertar a la alegría.

Un pájaro volando es una llamada a la libertad.
Una abeja es una llamada a llevar el Evangelio a todas partes.

Una duda es una llamada a consultar al que sabe.
Una necesidad es una llamada a hacer algo por el otro.

Dios nos habla a través de todas las cosas.
Y todas las cosas nos hablan de Él.
¿Seremos capaces de escucharle?
El ciertamente nos escucha siempre.


21/1/17

Danos locos




“Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo,
 porque decían que no estaba en sus cabales” 
(Mc 3,21)


La familia es fundamental en el transcurso de nuestra vida. 
También lo fue en la vida de Jesús. 
Hoy puede parecer que es un estorbo para la misión. 
La familia teme por su vida. 
Los fariseos ya hablan de eliminarlo.  
Al afirmar que no está en sus cabales, intentan quitarle a Jesús responsabilidad y cargársela ellos
Acciones fruto del cariño. 
Más que entorpecer ayudan a Jesús a reafirmarse y a recordar que, pase lo que pase, tiene una cama y un plató caliente en casa.
- Señor, gracias por mis padres y por mi familia.


Jesús ha venido a hacer presente el amor loco de Dios por la humanidad, y lo ha hecho escondiendo su divinidad en el servicio a los últimos, arriesgando hasta el máximo en el anonadamiento. 
No es de extrañar que lo tengan por loco. 
Recuerda las locuras que has hecho en la vida por amor a Jesús.
¿Alguna vez te han llamado loco por ser amigo de Jesús?

Se ríen de mí cuando me ven contigo, Jesús. 
Me dicen que es de locos seguirte en estos tiempos. 
Yo callo y sigo contigo. 
Yo callo y te quiero. 

¡Oh, Dios! Envíanos locos,
de los que se comprometen a fondo,
de los que se olvidan de sí mismos,
de los que aman
con algo más que con palabras,
de los que entregan
su vida de verdad y hasta el fin.

Danos locos,
chiflados,
apasionados,
personas capaces
de dar el salto hacia la inseguridad,
hacia la incertidumbre sorprendente de la pobreza;
danos locos,
que no utilicen
sus capacidades en su provecho.

Danos locos,
locos del presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores eficientes de los que sufren,
amantes de la paz,
puros de conciencia,
resueltos a nunca traicionar,
capaces de aceptar cualquier tarea,
de acudir donde sea,
libres y obedientes,
espontáneos y tenaces,
dulces y fuertes.

Danos locos, Señor, danos locos.
y contágiame tu locura.