ATARDECER

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Remar mar adentro

25/5/17

Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría






"Vuestra tristeza se convertirá en alegría" 
(Jn 16,20)   

Las palabras de Jesús parecen describir un estado de ánimo de desolación.
Todo pierde sentido si olvidamos los momentos en que gozamos de una vida de oración reconfortante o de una amistad enriquecedora.
Saber vivir estos momentos sin desfallecer, nos lleva a gozar de una presencia del Señor más enriquecedora.
Nos sabemos queridos y acompañados aun cuando todo parezca venirse abajo
Jesús no oculta a sus amigos que llorarán y se lamentarán.
En contraste con el mundo, cuya alegría refleja la satisfacción por su aparente victoria.
Pero inmediatamente les anuncia la alegría.
El será su alegría, y en la alegría encontrarán la fortaleza.
“Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (EG 1).
Canta a menudo, porque cantar es propio de los que aman.  
En la mañana hazme escuchar tu gracia, que tu gozo sea hoy mi fortaleza.  
Dios transforma nuestras tristezas en alegría

24/5/17

El Espíritu nos sostiene





"El Espíritu de la verdad 
os guiará hasta la verdad plena" 
(Jn 16,13)   

Estar atento al Espíritu es ser capaz de aplicar la doctrina de siempre a situaciones nuevas.
 El Espíritu nos enseña a vivir las novedades de la vida moderna con espíritu evangélico.
El Espíritu ilumina nuestro entendimiento para sacar de las vivencias pasadas respuestas adecuadas al día de hoy. 

Hay un secreto para "sobrellevar" las dificultades de la vida y cargar con el peso de la realidad que a veces nos agobia.
El secreto es dejarnos sostener por el Espíritu.
  - Señor, aumenta mi fe.

Sin la oración no hay sitio para el Espíritu Santo

El Espíritu nos acerca a la verdad de Jesús, centro y meta del universo; nos empuja a recorrer terrenos inexplorados de la verdad de Jesús.
En cada época nos sorprende con nuevos aspectos de su Evangelio.
La verdad de Cristo, que el Espíritu Santo nos enseña y nos dona, atañe para siempre y totalmente nuestra vida cotidiana.
Colócate cada mañana en la gracia.
Tu verdad más honda es que eres hijo y hermano  de todos.
Al anochecer dedica unos momentos a recrear tu mayor regalo.
  
Te bendigo y te alabo, Padre, por haber puesto tu Espíritu en la persona humana.  

23/5/17

Escuchar la voz del Espíritu





"Os conviene que yo me vaya… 
 Si me voy os lo enviaré [el Defensor]" 
(Jn 16,7)
 
Las misteriosas palabras de este evangelio las explicó maravillosamente el Papa Benedicto XVI:  
«Dado que Dios abraza y sostiene a todo el cosmos, la Ascensión del Señor significa que Cristo no se ha alejado de nosotros, sino que ahora, gracias al hecho de estar con el Padre, está cerca de cada uno de nosotros, para siempre»

- Señor, que te descubra en el mundo y evite juzgar a mis hermanos.

Sólo necesitamos aprender a escuchar la voz del Espíritu.
 
Cuando Jesús se va y parece que ya no puede darles nada, les da el regalo mejor: el Espíritu Defensor. 
El Espíritu, que les va a acompañar en el camino de la alegría, de la experiencia de Dios en lo más profundo de sí mismos. 
Él va a transformar su miedo en valiente testimonio. 

Orar es acoger el don del Espíritu y aprender a caminar con su luz y verdad.       


Jesús, a veces me siento solo, se alejan las personas que más quiero, no tengo más remedio que dejar los caminos de siempre porque la vida me lleva por senderos nuevos.
¡Cuánto me cuesta cambiar, Señor! No quiero avanzar por miedo a perder lo que tengo. Pero hay una luz que me atrae: tu luz y una voz que me dice: "No tengas miedo, no te pares"
Necesito sentir, o al menos saber, que me acompañas, Quiero emprender contigo la aventura de vivir cada día con la confianza de que Tú nunca defraudas al que confía en Ti y procura seguir tus caminos.
Ayúdame a creer más, a apoyarme más en Ti, a valorar la fuerza que has puesto en mi corazón, a descubrir la belleza de una sonrisa desconocida, a afrontar la vida con ilusión, esfuerzo y esperanza. 
Amén.