En mis bodas de plata sacerdotales (3 julio 1989)
El Señor ha sido fiel
«Un día me miraste como miraste a Pedro.
No te vieron mis ojos,
pero sentí que el cielo
bajaba hasta mis manos.
¡Qué lucha de silencios
libraron en la noche
tu amor y mi deseo!
Un día me miraste
y todavía siento
la huella de ese llanto
que me abrasó por dentro.
Aún voy por los caminos
soñando aquel encuentro.
Un día me miraste
como miraste a Pedro».
(Ernestina de Champurcín)
Muchas felicidades. 25 años son años preciosos de camino con él.
ResponderEliminarMuchas gracias.