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Remar mar adentro

16/4/11

Entrada en Jerusalén como peregrino de la paz.


DOMINGO DE RAMOS: 
Entrada en Jerusalén como peregrino de la paz.
Trasladémonos ahora con la imaginación a Jerusalén acompañando Jesús, se aproximan a sus últimos días con decisión. No se acobarda ante lo que se le avecina, no se esconde, no tiene miedo. Se encamina hacia Jerusalén como un peregrino de la paz, montado en un borrico.
Alégrate con alegría grande, hija de Sión. Salta de júbilo, hija de Jerusalén. Mira que viene a ti tu rey, montado en un asno, en un pollino hijo de asna” (Za 9,9).
Su entrada es apoteósica. Aclamado por sus discípulos y quienes le acompañan como el Enviado de Dios. “¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor!” (Lc 19,38).
“Hosanna el que viene en el nombre del Señor”.
También nosotros, como enseñaba Benedicto XVI, “hemos visto y vemos todavía ahora los prodigios de Cristo: cómo lleva a hombres y mujeres a renunciar a las comodidades de su vida y a ponerse totalmente al servicio de los que sufren; cómo da a hombres y mujeres la valentía para oponerse a la violencia y a la mentira para difundir en el mundo la verdad; cómo, en secreto, induce a hombres y mujeres a hacer el bien a los demás, a suscitar la reconciliación donde había odio, a crear la paz donde reinaba la enemistad”.
“¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria” (Sal 24).
El que llama a la puerta del santuario es Jesús. Llama con el madero de su cruz, con la fuerza de su amor. Llama desde el lado del mundo a la puerta de Dios: “Con la cruz, Jesús ha abierto de par en par la puerta de Dios, la puerta entre Dios y los hombres. Ahora ya está abierta. Pero también desde el otro lado, el Señor llama con su cruz, a las puertas de nuestro corazón, que con tanta frecuencia y en tan gran número están cerradas para Dios”, y nos dice: “mírame a mí, al Dios que sufre por ti, que personalmente padece contigo; mira que sufro por amor a ti y ábrete a mí, tu Señor y tu Dios” (Benedicto XVI).

4 comentarios:

Mento dijo...

Una vez más el Señor me sale al encuentro desde este blog tuyo Juanlu. Una entrada que que confirma que no voy por el camino equivocado. que aunque dificil de recorrer es el camino de la cruz el unico que acede a las puertas tras las que el Hijo nos espera junto al Padre.
Gracias por esta entrada.
Un abrazo.

Miriam dijo...

Mi Señor y mi Dios
Gracias¡¡

Miriam dijo...

Mi Señor y mi Dios
Que esta Semana Santa me acerque tanto a Cristo que ya no pueda despegarme
Gracias¡¡

gosspi dijo...

Feliz semana y a la Pascua!!! Somos muy privilegiados con vivir de cerca con Jesus el Misterio de la Vida y ver que podemos gracias a El caminar por encima de la muerte!!! Un abrazo