ATARDECER

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Remar mar adentro

20/3/11

ACCIÓN DE GRACIAS POR LOS SACERDOTES

 Hoy te queremos dar gracias y bendecirte por los sacerdotes,   ellos son para nosotros un precioso regalo de tu parte.
Gracias, Señor, por este regalo que tantas veces no sabemos apreciar.
Gracias por los sacerdotes ancianos y mayores que se han desgastado en el anonimato y la fidelidad del día a día.
Gracias por los sacerdotes enfermos cuyo testimonio de entrega hasta el sufri-miento nos anima a seguir luchando en la vida.
Gracias por nuestros párrocos y vicarios que, como pastores responsables, están siempre a nuestro lado para guiarnos y acompañarnos.
Gracias por los sacerdotes misioneros, su ejemplo es para nosotros una invitación a dejarlo todo para anunciar en nuestro ambiente tu Palabra sin complejos.
Gracias por los sacerdotes que trabajan en los hospitales, donde su presencia es signo de tu presencia que da vida y salud.
Gracias por los sacerdotes que trabajan en las escuelas, las universidades y todas las instituciones educativas; ellos se esfuerzan en mostrar que la fe y la cultura se necesitan mutuamente.
Gracias por los sacerdotes que acompañan tantos movimientos y grupos que hay en tu Iglesia porque hacen lo posible para que el fuego del apostolado esté siempre vivo.
Gracias por los sacerdotes que nos acompañan en nuestro camino espiritual; gracias por su escucha, su silencio, su respeto y sus palabras de consejo, de áni-mo y de consuelo.
Gracias por los sacerdotes que trabajan en la formación de los seminaristas, dándolo todo para formales según tu corazón y al ejemplo de tu Hijo el Buen Pastor.
Gracias por los sacerdotes que trabajan con los más desfavorecidos de nuestro mundo injusto; porque intentan construir con gestos proféticos el reino de las bienaventuranzas.
Gracias por los sacerdotes que nos han dado el sacramento del bautismo, el don de la fe y la gracia de ser hijos de tu Iglesia.
Gracias por los sacerdotes que nos alimentan en la Eucaristía con la Palabra y el Pan de la Vida que nos permiten seguir caminando como hermanos.
Gracias por los sacerdotes que en tu nombre perdonan nuestros pecados y enjugan nuestras lágrimas con palabras de misericordia.
Gracias por los sacerdotes que bendicen nuestros matrimonios para que sean signo de tu amor hacia todos nosotros. 
Gracias por los sacerdotes que nos visitan cuando estamos enfermos y nos dan fuerzas para soportar el sufrimiento y el dolor.
Gracias por los sacerdotes, Señor. 
Gracias, muchas gracias.

5 comentarios:

Mento dijo...

AMEN.
Y gracias Señor por este sacerdote que decidió un dia publicar este blog que a mi me ha servido de bolla en un mar inmenso de contratiempos.

Capuchino de Silos dijo...

Gracias, Señor, por todos los sacerdotes que al celebrar la Santa Misa ponen todo su amor, su espiritualidad y toda su delicadeza al tratar con el Señor.

Gracias, mil gracias.

Que tenga un feliz domingo de Cuaresma.

Miriam dijo...

Gracias porque son las manos, la voz, los pies que Dios quiere utilizar para llegar hasta nosotros.
Porque a pesar de los problemas, no se desalientan.
Porque bajan al Señor del cielo, para que podamos acercarlo a nuestro corazón.

Muchísimas gracias¡¡

Angelo dijo...

Una acción de gracias que no debe faltar ni un solo día. Con ellos recibimos la Vida .
Mi oración y mi abrazo

gosspi dijo...

Me uno a dar con vosotros las gracias...amo a los sacerdotes y los tengo muy presentes en mi oración diaria....cuanto sufren a veces la soledad y la incomprensión ...No hay que dejarlos solos nunca.