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La única verdad


 
"La verdad os hará libres"
(Jn 8,31-42)
 
¿Qué verdad?
Reconocer a Cristo y al Padre que lo ha enviado.
Reconocernos hijos amados del mismo Padre, por tanto, hermanos. 
Saber que nuestra esencia es amorosa y divina.
Que esta vida es un puente hacia la eternidad.
Que la muerte es una puerta.

El pecado nos hace esclavos.
El pecado amarra la voluntad y los sentimientos, encadena la libertad y la felicidad, arruga el rostro y el corazón.
Y lo hace con tanta maestría, que incluso nos da alguna pequeña satisfacción para poder esclavizarnos mejor.

¿Cuándo me he sentido liberado por la Palabra de Dios?

La permanencia en la Palabra es la que libera y conduce a la verdad.
No busquemos libertades de mentira.
No conquistemos esclavitudes de verdad.
Dios es el único que da la auténtica Libertad.
Dios es la única Verdad.

El dinero.
Las comodidades.
Los caprichos.
Tenemos muchas cosas que nos esclavizan en nuestro día a día. 
¡Déjate liberar por quien te ofrece la verdadera libertad!
Porque tus ataduras no aprietan tanto como crees …


Mirar a la Cruz nos denuncia, pues ahí vemos la consecuencia de nuestros pecados: de nuestro amor al dinero, al poder, a nosotros mismos...
¡Dejemos que Él nos mire y despojémonos de la idolatría! 
Así, habitará en nosotros su Espíritu, y la verdad nos hará libres.

Haznos libres, Señor, libéranos tú.
Danos luz y fuerza para descubrir y romper las cadenas que nos atan.



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