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Enviados




"Se pusieron en camino 
y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia 
y curando en todas partes" 
(Lc 9, 1-6)

Hay personas que seducidas por Jesús se lanzan al camino de la vida fiados únicamente de la Palabra, del Evangelio, de la providencia de Dios.
Son testimonio de que el Evangelio no es una utopía, sino que se puede vivir y que para ello sólo hace falta una cosa: “fiarse de Dios”.

"Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos"


A nosotros también nos envía Jesús a que demos testimonio, desde la sencillez de nuestra vida cotidiana.

El Señor sigues contando con cada uno de nosotros para llevar la Buena Nueva.
 ¿Cómo no caer rendidos ante tanto amor?

La gracia de Dios nos impulsa siempre a salir de nosotros mismos, a poner nuestra confianza en la Providencia divina y a ir al encuentro de los otros, para anunciarles la Buena Nueva, la alegría de la vida nueva que viene de lo alto y nos salva.

Señor, haz que tus dones
se hagan vida en nuestra Comunidad.
Necesitamos personas
que sepan escuchar.
Personas que crean la paz.
Personas que construyan la unidad y la comunidad,
que equilibran y reconcilian,
que dan testimonio
y que dicen la vedad, sin lastimar.
Necesitamos personas
en las que tu Espíritu resplandece,
que irradien esperanza
y desinteresadamente se comprometan,
para Ti y tu Reino.
Señor, danos personas capaces
de conmover a otros con su actitud,
personas que rezan
y que también hacen realidad esa oración.
Señor, convierte nuestra Comunidad,
en una comunidad misionera,
digna de ser colaboradora tuya,
en el servicio de la salvación del mundo.
Amén.


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