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Te hace libre

 



"El que echa mano al arado
 y sigue mirando atrás, 
no vale para el Reino de Dios." 
(Lc 9,51-62)

 

Jesús nos llama a compartir su camino, el de la verdadera libertad, a dejar a un lado todo lo que pueda impedirnos vivir entregados al reino de Dios… ¿te sientes llamado?

El evangelio de hoy nos invita a dejarlo todo por el Señor y seguirlo sin mirar atrás

Consejos para seguir a Jesús (y/o llevar una vida sana): 

No atados a lugares o cargos donde "reclinar la cabeza". 

No apegados a lo que no tiene valor = "Dejar que los muertos (y lo muerto) se ocupen de sí" 

No aferrados al pasado = "No echar la vista atrás"

"Sígueme" La libertad es la capacidad de elegir el bien, tomando decisiones conscientes movidas por el amor. Jesús alcanzó la cumbre de su libertad escogiendo dirigirse a la ciudad donde terminaría clavado en la Cruz.

La decisión de seguir a Cristo se tiene que renovar día a día. No vale hacerlo una vez en el pasado, pensando que nos otorga inmunidad, y que ya nunca dejamos de seguirle. Es optar ante cada nueva situación. O busco mi interés o el de los demás. O busco guardar mi vida o la entrego libre y decididamente cada día.

 

Pidamos a Jesús la fuerza de ser como Él, de seguirlo con firme decisión; de no ser vengativos e intolerantes cuando surgen dificultades, cuando nos esforzamos por hacer el bien y los demás no lo comprenden.

 

Te seguiré a donde vayas
Eso te he dicho una y mil veces, Señor, 
pero tu llamada es clara y radical, nos quieres contigo del todo; nosotros estamos siempre ocupados  y ponemos disculpas para seguirte en serio: “Es que...”
Y Tú nos preguntas a quién está pegado nuestro corazón,
porque seguirte es elegirte como única familia y estar por encima de las penas y nostalgias, de apegos y preferencias.Tú eres el único, el motor de nuestra vida,  el norte de nuestra brújula, la única ocupación, para no vivir preocupados.
Tú nos quieres del todo... sin resquicios, 
no te gustan las mediocridades ni las dudas. O estamos contigo, o contra Ti, pero muchas veces somos mediocres, seguidores tuyos, pero sin que se note, pobres, pero con seguridades, comprometidos, pero en el tiempo que nos sobra, cristianos, pero sin que nos lleve mucho tiempo confiados en Ti,  pero hasta que nos llega algo fuerte y nos abatimos.  Tenerte a Ti es vivir la seguridad en el abandono, es tenerlo todo, teniendo cada vez menos cosas, es ser tuyo,  siendo de todo el mundo a la vez, es vivir sin preocupaciones, descansando en Ti, es ser libre porque se está fundido en Ti, Señor. Señor, te seguiré a donde quiera que vayas...
Mari Patxi Ayerra


 

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