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Ama quien cuida


 
Los padres de Jesús 
lo encontraron en medio de los maestros.  
(Lc 2, 41-52).

Seguimos en NAVIDAD y se nos invita a CONTEMPLAR este misterio de AMOR de DIOS.

Y en el pesebre, el “Niño Dios”, pequeño e indefenso, me pide que confíe en El, que me deje querer por El, que no le abandone nunca, que le dé la oportunidad de hablarme, de enseñarme, de ayudarme… de quererme.

Mirar a Jesús, María y José… que demuestran que el amor siempre puede más. Mirar a la vida como la Sagrada Familia… una familia que vive unida en el amor y la oración.

José tenía un proyecto de amor con María, formar una familia. María respondió que sí a la propuesta de amor que Dios de ser Madre. Jesús nace en medio de esta realidad de amor de María y José. La familia de Nazaret es el Amor donde Él crece.

Tres cosas que asombran de la Sagrada Familia:                                                                                                                                                                                 

- La docilidad de María a la acción del Espíritu Santo.                                                                                                                                                      

- José no habla, sino actúa por obediencia.

- Jesús. Él es la voluntad del Padre.

Los tres miembros de la familia se ayudan mutuamente a descubrir el plan de Dios.

Rezaban

Trabajaban

Se comunicaban

Y tú, ¿en tu familia?


En el día de la Sagrada Familia recordamos todos que la clave está en comprender que amar significa cuidar más allá de palabras de amor que se lleva el viento. Ama quien cuida...

Dios y Padre santo, autor del universo, que creaste al hombre y a la mujer a tu imagen, Tú bendices y multiplicas el amor de nuestras familias.

Te pedimos humildemente por todas las familias, especialmente por las que sufren. Descienda, Señor, sobre ellas tu bendición y la fuerza de tu Espíritu.

Que en la alegría te alabemos, Señor, y en la tristeza te busquemos; en el trabajo encontremos el gozo de tu ayuda y en la necesidad sintamos cercano tu consuelo.

Que la Comunión contigo, Señor, transforme nuestra vida y nuestras familias den buen testimonio de esperanza, fe y solidaridad con los pobres.


 

 

 

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