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Jesús llamó, Jesús envió.






“Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca” 
(Mt 10,7).  
El evangelio de hoy tiene dos movimientos: 
"Jesús llamó", "Jesús envió".
Jesús llama y envía a curar heridas y expulsar malos espíritus que atormentan al ser humano.
 La llamada destaca la formación de una comunidad: no hay evangelización sin comunidad que se deje evangelizar y comparta la vocación de vivir haciendo el bien y ayudando a la liberación del mal.
El envío recuerda que la comunidad está siempre en camino para anunciar "que ha llegado el reino de los cielos": es lo que aprende en contacto con Jesús.
También ésta es la hora de la misión, un momento de gracia para alentar, renovar y emprender con nuevo ánimo nuestro compromiso misionero.
Comparte tu fe con los que te rodean; no escondas la luz.

- Señor, tú nos llamas y nos envías.
Ayúdanos a ser comunidades 
de verdaderos discípulos y auténticos misioneros.

Con gozo escucharé cada día tu mandato, Jesús.
Con gozo anunciaré tu Evangelio.

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Gracias, Señor.

El titulo de esta entrada me la ha do el Papa Francisco esta mañana en su tuit  @ Pontifex_es Termina un año y estamos a punto de comenzar uno nuevo. Se cierra un libro y empieza un nuevo libro con las paginas en blanco. Hoy es un buen momento para hacer balance del año, pedir perdón, dar gracias y pedir ayuda.  En el año que termina ha habido de todo, pero la certeza del amor de Dios ha estado conmigo todos los días. Su ternura la he sentido muchas veces, y muchas veces su mano me ha levantado. Gracias, Señor porque no termino el año sólo y el nuevo lo puedo empezar contigo. Por eso yo no le pido nada al 2015, yo se lo pido a Dios. En tus manos Señor pongo mi vida en este nuevo año 2015