Ir al contenido principal

Instrumentos de tu Paz




Señor Jesucristo de la Misericordia y Dios nuestro,
te damos Gracias y te Alabamos, hoy y siempre,
porque Tú nos has elegido, nos has llamado
y nos envía a predicar por todo el mundo
tu Reino de Vida, Paz y Salvación para todos.
Gracias porque nos enseñas a ser Evangelizadores
viviendo nuestra fe en comunidad, y por esto,
nos envías a anunciar tu Buena Noticia en compañía,
con los demás hermanos y nunca individualmente,
para no olvidar nunca que vamos siempre “en tu Nombre”,
para que Tú seas conocido, amado, servido y alabado.
Gracias porque Tú nos guías, nos acompañas siempre
y avivas cada día en nosotros nuestra vocación misionera,
para no temer a nada ni a nadie en nuestra tarea pastoral,
porque sabemos y confiamos que Tú nos proteges siempre.
Ayúdanos Tú, Dios nuestro, 
a ser siempre fieles a tu Llamada
y a responderte cada día con generosidad y disponibilidad,
a pesar de las dificultades, cansancios, dudas o temores,
confiando siempre en Ti, 
que nos invitas a ponernos en camino
para que avancemos “en tu Nombre”, en medio del mundo,
y de nuestra vida diaria 
y circunstancias cotidianas de cada día.
Dios Misericordioso, 
transfórmanos en instrumentos de tu Paz,
en testigos creíbles de tu Amor 
y mensajeros de tu Buena Noticia,
para cada persona y hermano nuestro que necesite de Ti,
que necesite encontrarse con tu Misericordia 
para conocerte, amarte,
y recibir cada día tu Amor, tu Paz 
y la Alegría de tu Evangelio. 
Amén

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Señor, enséñame a orar"

“Cuando oréis decid: “Padre”  (Lc 11,2).    Los discípulos fascinados por las palabras y gestos de Jesús se preguntan: ¿De dónde le nace tanta vida al Maestro? Por eso le piden que les muestre el manantial que lleva en el interior, que les enseñe a orar, que les revele “eso” que le lleva a entregar la vida, gratuitamente, por los caminos.   Acoge en silencio profundo la palabra más bella, más entrañable y más nueva que Jesús lleva en su corazón: ¡Abba!   ¿Cuántas veces has dejado de orar? Por dejadez, desánimo...hay mil causas. El Padre es bueno, te espera paciente y sabe que en el fondo de tu corazón anhelas estar cerca de Él. Dile confiado: "Señor, enséñame a orar" En este mundo a veces tan chato y funesto donde pareces no estar, Señor, enséñanos a orar.  Sí, enséñanos a orar, a tener claro y a recordar que somos tuyos y no nuestros. Orar es conectar con la raíz del ser; es entrar en la onda del Padre, sin...

SAN JOSÉ

Salve, José, amante y tierno padre. Salve, guardián de nuestro Redentor. Esposo fiel de tu bendita Madre y salvador del mismo Salvador. Al buen Jesús pudiste ver sin velo y sobre ti sus miembros reclinó. Al Hacedor de tierra, mar y cielo con cuánto amor le besas y te besó. ¡Oh, qué feliz el nombre de Hijo que dabas! Ninguno fue por Dios tan encumbrado como tú, José. ¡Oh, fiel guardián de nuestro Redentor! Dichoso aquél, José, que tú proteges y el que con fe te invoca en la aflicción, jamás, jamás lo dejas sin amparo y protección. ¡Oh, San José, amante y tierno padre, santo sin par y espejo de virtud! Haznos amar a la divina Virgen y a nuestro Dios y Salvador. “Protege, oh bienaventurado José, protégenos en nuestras tribulaciones. Defiéndenos de las asechanzas del demonio, protégenos con tu patrocinio, y ayúdanos y sostennos con tu auxilio para que podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza”. (León XIII)

Gracias, Señor.

El titulo de esta entrada me la ha do el Papa Francisco esta mañana en su tuit  @ Pontifex_es Termina un año y estamos a punto de comenzar uno nuevo. Se cierra un libro y empieza un nuevo libro con las paginas en blanco. Hoy es un buen momento para hacer balance del año, pedir perdón, dar gracias y pedir ayuda.  En el año que termina ha habido de todo, pero la certeza del amor de Dios ha estado conmigo todos los días. Su ternura la he sentido muchas veces, y muchas veces su mano me ha levantado. Gracias, Señor porque no termino el año sólo y el nuevo lo puedo empezar contigo. Por eso yo no le pido nada al 2015, yo se lo pido a Dios. En tus manos Señor pongo mi vida en este nuevo año 2015