Ir al contenido principal

¡¡¡ Estad en vela!!!



"Tened encendidas las lámparas" 
(Lc  12, 35-38)
Seguir a Jesús es estar siempre pronto.
Seguir a Jesús es estar siempre disponible.
Seguir a Jesús significa no hacerle esperar.
El Señor nos pide tener la "cintura ceñida", estar atentos, para reconocer su Venida, su Paso y su Presencia liberadora, en cada persona y en cada acontecimiento.
Preparados sobre todo para servir, para que nadie se quede sin una caricia, sin un abrazo, sin una ayuda.
Los ojos abiertos, el corazón dispuesto, las manos preparadas, los pies calzados... y salir, y buscarle, y esperarle...
¡¡¡ Estad en vela!!!
Hoy Jesús nos invita a estar atentos, a estar vigilantes... a saber esperar sin desesperar.
Estamos llamados a estar atentos a la voz de nuestro prójimo, de nuestro amigo,... a esa voz que resuena en medio de múltiples y diferentes voces.
Pero la voz que nos lleva a implicarnos en Reino.
Estar preparados y disponibles para el servicio, entraña estar abiertos y dispuestos a ser zarandeados por las circunstancias, incomprendidos por los demás, experimentar la duda y la soledad; y a pesar de todo, saber que merece la pena seguir.
Debiéramos recitar con frecuencia aquello que nos dice el Salmo 119:
Lámpara encendida es tu palabra para mis pasos, luz en mi caminar”.
Estar atentos a Dios es dar importancia a Dios.
Estar atentos a Dios es decir que Dios no es un cualquiera en nuestra vida.
Estar atentos a Dios y encendida la luz de su Palabra es estar atentos a lo que quiere decirnos hoy.
Es caminar siempre a la luz de su Palabra.
Es tener su palabra como faro que guía nuestras vidas.
¿Cuánto tiempo prestamos atención a Dios en nuestras vidas?
¿Cuánto tiempo pasamos queriendo escuchar los pasos de Dios en nuestras vidas?
¿Cuánto tiempo pasamos tratando de escucharle y decirle que entre?
¿Cuánto tiempo pasamos tratando de escuchar su palabra y decirle sí?
Dios vive todo el tiempo dependiente de nosotros.
¿Vivimos nosotros dependientes de Él?

Hoy la Iglesia nos invita a recordar la memoria de un santo al que muchos hemos conocido y visto... san Juan Pablo II, ruega por nosotros



Dame un corazón

Señor Jesús
Mientras peregrino navegando
Sobre turbulentas aguas de mi vida
Dame la alegría de tener como brújula
Un corazón que me lleve hacia el puerto del amor
Dame un corazón de POBRE
Capaz de amar, para abrirse y entregarse.
Dame un corazón PACIENTE
Capaz de amar, viviendo esperanzado
Dame un corazón PACIFICO
Capaz de amar, sembrando la paz en el mundo.
Dame un corazón JUSTO
Capaz de amar, juzgándose por la justicia
Dame un corazón MISERICORDIOSO
Capaz de amar, comprendiendo y perdonando
Dame un corazón SENSIBLE
Capaz de amar, llorando sin desalientos
Dame un corazón PURO
Capaz de amar, descubriendo a Dios en el hombre
Dame un corazón FUERTE
Capaz de amar, siendo fiel hasta la muerte
Dame un corazón EVANGÉLICO
Capaz de amar


Comentarios

Entradas populares de este blog

"Señor, enséñame a orar"

“Cuando oréis decid: “Padre”  (Lc 11,2).    Los discípulos fascinados por las palabras y gestos de Jesús se preguntan: ¿De dónde le nace tanta vida al Maestro? Por eso le piden que les muestre el manantial que lleva en el interior, que les enseñe a orar, que les revele “eso” que le lleva a entregar la vida, gratuitamente, por los caminos.   Acoge en silencio profundo la palabra más bella, más entrañable y más nueva que Jesús lleva en su corazón: ¡Abba!   ¿Cuántas veces has dejado de orar? Por dejadez, desánimo...hay mil causas. El Padre es bueno, te espera paciente y sabe que en el fondo de tu corazón anhelas estar cerca de Él. Dile confiado: "Señor, enséñame a orar" En este mundo a veces tan chato y funesto donde pareces no estar, Señor, enséñanos a orar.  Sí, enséñanos a orar, a tener claro y a recordar que somos tuyos y no nuestros. Orar es conectar con la raíz del ser; es entrar en la onda del Padre, sin...

SAN JOSÉ

Salve, José, amante y tierno padre. Salve, guardián de nuestro Redentor. Esposo fiel de tu bendita Madre y salvador del mismo Salvador. Al buen Jesús pudiste ver sin velo y sobre ti sus miembros reclinó. Al Hacedor de tierra, mar y cielo con cuánto amor le besas y te besó. ¡Oh, qué feliz el nombre de Hijo que dabas! Ninguno fue por Dios tan encumbrado como tú, José. ¡Oh, fiel guardián de nuestro Redentor! Dichoso aquél, José, que tú proteges y el que con fe te invoca en la aflicción, jamás, jamás lo dejas sin amparo y protección. ¡Oh, San José, amante y tierno padre, santo sin par y espejo de virtud! Haznos amar a la divina Virgen y a nuestro Dios y Salvador. “Protege, oh bienaventurado José, protégenos en nuestras tribulaciones. Defiéndenos de las asechanzas del demonio, protégenos con tu patrocinio, y ayúdanos y sostennos con tu auxilio para que podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza”. (León XIII)

Gracias, Señor.

El titulo de esta entrada me la ha do el Papa Francisco esta mañana en su tuit  @ Pontifex_es Termina un año y estamos a punto de comenzar uno nuevo. Se cierra un libro y empieza un nuevo libro con las paginas en blanco. Hoy es un buen momento para hacer balance del año, pedir perdón, dar gracias y pedir ayuda.  En el año que termina ha habido de todo, pero la certeza del amor de Dios ha estado conmigo todos los días. Su ternura la he sentido muchas veces, y muchas veces su mano me ha levantado. Gracias, Señor porque no termino el año sólo y el nuevo lo puedo empezar contigo. Por eso yo no le pido nada al 2015, yo se lo pido a Dios. En tus manos Señor pongo mi vida en este nuevo año 2015