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"Sin mí nada podéis hacer"





“Con esto recibe gloria mi Padre, 
con que deis fruto abundante” 
(Jn 15,8)  

La gloria del Padre consiste en que todos vivamos en plenitud, pero la violencia de unos contra otros oscurece su rostro. 
Cuando los discípulos de Jesús dan fruto alegran el corazón del Padre, cuando son lugares de comunión hacen brotar una sonrisa en los ojos del Padre, cuando ven a cada persona como un don dan gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. 
Alégrate con las personas que viven cerca de ti. 
Gózate con sus éxitos.  


También hoy soñaré con la nueva humanidad, Señor. 
También hoy pondré mis manos en la tarea. 

Tu relación con Dios crece por la oración y su Palabra




Para el hombre moderno la afirmación: "sin mí nada podéis hacer", puede resultar un tanto exagerada. 
No es exageración es una gran realidad. 
Hacemos mil cosas, nos desvivimos por los demás. 
Hacer por... siempre nos da seguridad e importancia. 
Cuando "este hacer" es en nombre de Cristo y sintiéndonos unidos a él, tal vez nos parezca que hacemos poco o nada, pero engendramos vida y enriquecemos y nos enriquecemos.



Separados de ti nos secamos. 
Unidos a ti nos llenamos de vida. 
Tú, la vid. Nosotros, los sarmientos.


Hoy celebramos a san Pascual Bailón.

Le impusieron el nombre de Pascual, porque nació la vigilia de Pentecostés del 1540. 

De familia humilde y muy cristiana, pasó buena parte de la adolescencia trabajando de pastor. 
Entró en la orden franciscana como hermano lego demostrando siempre una actitud humilde. 
Devoto de la Eucaristía, es patrón de las Asociaciones Eucarísticas.
«Que la participación en la Eucaristía nos ayude siempre a seguir al Señor cada día» ( Francisco).


- Señor, que encuentre mi fuerza en la eucaristía como san Pascual.

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