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Perder es ganar



"El Hijo del hombre 
va a ser entregado. 
Quien quiera ser el primero, 
que sea el último de todos 
y el servidor de todos." 
(San Marcos 9, 30-37)

¡Qué propuesta la de Jesús!
Jesús le da la vuelta a todo.
¿Quién es el más grande, el más importante?
El que más sirve, el que acoge a los más pequeños.
Los que nadan cuentan, los que gastan sus vidas ayudando a vivir a otros. 
Con Jesús perder es ganar.

Indefensos, como niños.
Abiertos a la vida, como niños.
Frágiles, como niños.
Capaces de amar y ser amados, como un niño.
Entre tus brazos, como un niño.

SER EL PRIMERO
Me hablas de perdonar, y yo, con ser el primero.
Me hablas de servir, y yo, con ser el primero.
Me hablas de callar, y yo, con ser el primero.
Me hablas de bendecir, y yo, con ser el primero.
Me hablas de escuchar, y yo, con ser el primero.



Jesús se entregó a nosotros, haciéndose siervo hasta la muerte, por amor; un amor que destruye el pecado y vence a la muerte.
Y hoy, nos ofrece la posibilidad de servirlo y amarlo, presente en cada persona que viene a nuestro encuentro o pasa a nuestro lado.



Señor Jesús
Mi fuerza y mi fracaso
eres Tú.
Mi herencia y mi pobreza.
Tú mi justicia,
Jesús.
Mi guerra
y mi paz.
¡Mi libre libertad!
Mi muerte y vida,
Tú.
Palabra de mis gritos,
silencio de mi espera,
testigo de mis sueños,
¡cruz de mi cruz!
Causa de mi amargura,
perdón de mi egoísmo,
crimen de mi proceso,
juez de mi pobre llanto,
razón de mi esperanza,
¡Tú!
Mi tierra prometida
eres Tú..
La Pascua de mi Pascua,
¡nuestra gloria
por siempre,
Señor Jesús!

(Pedro Casaldáliga)




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