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¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?





 “Los que escuchan la palabra de Dios” 
(Lc 8, 21)

Otra vez Jesús está rodeado de mucha gente, como al empezar la parábola del sembrador .
La Palabra de Dios cuando es escuchada con corazón abierto, acogida con fe y puesta en práctica— es fecunda y crea lazos fraternos.
La creación de vida familiar, a imagen y semejanza de la comunión trinitaria, es parte importante del proyecto del Padre, vivido por Jesús.
Tenemos la vocación de construir vida comunitaria.

- Gracias, Señor,
por llamarnos a formar parte de tu familia.
Que, como María,
seamos cumplidores de la palabra de Dios.

Cuando cesan los ruidos y comienza la canción del corazón, Dios se hace susurro.
El Espíritu te abre los oídos para que escuches la buena nueva de la salvación.
La palabra de Dios es tu primera fuente de vida, la que alimenta tu relación con Dios.
Recuerda a María, la virgen oyente, que acoge con fe la palabra de Dios. 

El Evangelio es lugar de encuentro con Jesús, 
y su palabra despierta deseos hondos de vida nueva.

También yo estoy en ese grupo de personas que escuchaban a Jesús.
Él me mira y me dice:
¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?
Todo el que hace la voluntad de Dios.
Yo soy de la familia de Jesús, no soy ajeno a Él.
Para Jesús soy alguien entrañable, de la familia. 
Escucho con el corazón estas palabras de Jesús.

¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?
¿Hasta dónde llega nuestro amor?
¿Se cierra en los muros de la familia, de los amigos, 
de los que son y piensan como yo?
"Dame Señor una mirada y un corazón abiertos"
"No permitas que me encierre en mi, en los míos"

No es suficiente con ser de la familia de sangre de Jesús, tampoco se trata sólo de pertenecer al grupo que lo acompaña.
Se trata de cumplir la voluntad de Dios.
Por eso, podemos decir que María es madre de Jesús por doble motivo: porque lo dio a luz y porque ninguna criatura cumplió la voluntad de Dios como ella.
"María enséñanos a cumplir la voluntad de Dios".


Señor, has dicho: "Mi madre y mis hermanos son éstos: 
los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra".

Gracias por considerarnos miembros de tu familia, porque quieres ser nuestro hermano, por darnos a María como madre.
Gracias por ser de la familia de San Francisco de Asís , Santa Teresa, la madre Teresa de Calcuta, ...

Gracias por ser de la familia de todas las personas que hoy han comenzado a trabajar por sus hijos, por su barrio, 
por su comunidad, por la gente más necesitada.

Dame unos oídos bien abiertos para escuchar tu palabra en la Biblia, en la conciencia, en el corazón, en los pobres...
y una voluntad decidida para ponerla por obra.

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