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“Sin Mi no podéis hacer nada”.

Nosotros, indignos siervos tuyos, 
agradecidos por tus múltiples y grandes beneficios, 
te alabamos, te bendecimos, te rendimos gracias y exaltamos Tu misericordia, 
clamando a Ti con humilde amor. 
¡Gloria a Ti, que eres nuestro bienhechor y nuestro Salvador!
Señor, Jesucristo, Hijo Unigénito del Eterno Padre. 
Que dijiste con Tus labios purísimos: “Sin Mi no podéis hacer nada”. 
Señor, Dios mío, acogiendo con fe en mi alma y corazón Tu divina palabra,
recurro humildemente a Tu bondad;
ayúdame a mi pecador, a fin de que por Tu gracia, concluya la obra que voy a empezar.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
¡Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador!

(Oración ortodoxa)

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El titulo de esta entrada me la ha do el Papa Francisco esta mañana en su tuit  @ Pontifex_es Termina un año y estamos a punto de comenzar uno nuevo. Se cierra un libro y empieza un nuevo libro con las paginas en blanco. Hoy es un buen momento para hacer balance del año, pedir perdón, dar gracias y pedir ayuda.  En el año que termina ha habido de todo, pero la certeza del amor de Dios ha estado conmigo todos los días. Su ternura la he sentido muchas veces, y muchas veces su mano me ha levantado. Gracias, Señor porque no termino el año sólo y el nuevo lo puedo empezar contigo. Por eso yo no le pido nada al 2015, yo se lo pido a Dios. En tus manos Señor pongo mi vida en este nuevo año 2015