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Jesús siempre es fiel




"El Hijo del hombre se va, como está escrito; pero, 
¡ay de aquel por quien 
es entregado!" 
(Mt. 26, 14-25)


La traición de Judas marca el inicio de la Pasión de Cristo como un camino que elige con absoluta libertad... "nadie me quita la vida, sino que la entrego libremente"...

El amor del Padre nos sostiene en los momentos de abandono y soledad, de tristeza y dolor.
Saber que nos lleva en la palma de su mano nos da fuerza para resistir la dureza de la vida. 
Nada puede separarnos del amor de Dios.

El rostro de Jesús sólo puede mostrar amor, perdón, misericordia.
El mal se desvanece en el encuentro con quién pasó por la vida haciendo el bien. Nada puede oscurecer la luz que brota de su sagrado corazón.
Humildad y mansedumbre.

"Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón." (Sal 68)

Busca en los rostros de la gente.
Sal y mira.
Y no dejes de hacerlo.
Sal del ego y busca.
Él anda escondido y confundido con el otro.
Mira con sosiego.
Gusta del encuentro.
Renacerá tu corazón.

"Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados.
(Is 50, 4-9)
Es fundamental cuidar la conexión con Dios en todo momento, pero es verdad que las mañanas, aunque haya de hacerse un esfuerzo especial, son de vital importancia.
El oído y la escucha están listos para Él.

Ponte en camino.
El camino nos llama a anunciar, a servir.
¡A ser testigo de Cristo!

POR TREINTA MONEDAS
Mi amor, lealtad, por treinta monedas.
Mi entrega, mi voluntad, por treinta monedas.
Mi pasión, mi vida, por treinta monedas.
Mi compromiso, mi alegría, por treinta monedas.

AMISTADES TRAICIONADAS
Amistades traicionadas por la envidia o la ambición.
Amistades traicionadas por la rabia o la pasión.
Amistades traicionadas por la prepotencia o la desilusión.

Tú siempre eres fiel, Jesús.
Tu vocación fue amar y dar la vida.
Sin dejarte dominar por el miedo,
caminas hasta el final
dispuesto a dar tu vida
por todos nosotros.



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