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La preocupación de Jesús

 


“Para que sean uno como nosotros” 

 (Jn17,11-19)


A nosotros los cristianos nos corresponde ser continuadores de esa misión: de hacer vida el nombre que llevamos: Cristianos, seguidores de Cristo, otros cristos, constructores, príncipes de la paz. La unidad es la primera preocupación de Jesús.

"Que todos sean uno".

Que tengamos el mismo principio de vida que Él ha manifestado: el amor, ese vínculo profundo que nos identifica ante los demás como sus discípulos. Un amor expresado en entrega, servicio y olvido de sí mismo.

Jesús pide al padre para nosotros el don de la unidad. Cuando estamos unidos, nuestra debilidad se fortalece, anunciamos sin palabras el Reino de Dios, Reino de paz, de fraternidad, de comunión...

Nos unimos a la oración de Jesús pidiendo la unidad para nuestras familias, para nuestros grupos, movimientos y comunidades, para nuestras parroquias y diócesis, para la Iglesia entera, para el mundo.

Ten piedad de nosotros, Señor y continúa tu plegaria, para que seamos consagrados de verdad. Para que vivamos en el mundo la santidad de Dios danos hambre de lo absoluto.


 

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SAN JOSÉ

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Gracias, Señor.

El titulo de esta entrada me la ha do el Papa Francisco esta mañana en su tuit  @ Pontifex_es Termina un año y estamos a punto de comenzar uno nuevo. Se cierra un libro y empieza un nuevo libro con las paginas en blanco. Hoy es un buen momento para hacer balance del año, pedir perdón, dar gracias y pedir ayuda.  En el año que termina ha habido de todo, pero la certeza del amor de Dios ha estado conmigo todos los días. Su ternura la he sentido muchas veces, y muchas veces su mano me ha levantado. Gracias, Señor porque no termino el año sólo y el nuevo lo puedo empezar contigo. Por eso yo no le pido nada al 2015, yo se lo pido a Dios. En tus manos Señor pongo mi vida en este nuevo año 2015