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Toca,cura y sigue

 


“¿A quién se le cae al pozo el asno o el buey y no lo saca en día de sábado?” 
Lc 14, 1-6.

A Jesús lo espían quienes desconfían de él. Quienes ponen la norma antes que la persona. Los que hacen leyes que no ayudan a sanar, liberar, integrar. Aquellos que anteponen unos códigos al bien que se pueda hacer. Letras impresas, palabras que esclavizan y matan.

Jesús da respuestas valientes a quienes lo acechan. En una sociedad que avanza muy deprisa y que nos cuestiona, lo importante es hacer el bien y anunciar la salvación a quienes nos rodean

Tenemos que acercarnos a aquellos que necesitan ser curados, hacer que su dolor sea menor, escuchar su grito y unirnos a ellos o a gritar con ellos o a paliar su dolor con nuestra compañía. Jesús ve a un enfermo se para, lo toca y lo cura. ¿Tú?


Un pobre ha gritado, y en seguida se levanta Jesús a curarlo: el Reino es gracia, porque Dios tiene corazón. Por los enfermos, los débiles y los que están solos, por los que viven duramente cada día,

Pidamos al Señor de los pobres, por los humillados sin voz, por los que están aplastados, por una ley que debería defenderlos, por los que son víctimas del orden establecido. Pidamos al Dios de las misericordias, por todos los hijos perdidos, por los pobres en virtud, por aquellos a los que nadie tiende una mano compasiva y fraterna, pidamos al Señor de la ternura.

"El amor y la compasión por los débiles no toleran retrasos, que, por desgracia, se producen a menudo, y no se detienen cuando encuentran oposición."

Señor, que yo comprenda que no hay barreras ni excusas para sanar y salvar a otro. 

Señor, todos los días son hábiles para curar, para hacer el bien, para ayudar. 

Estoy seguro que esto es lo que esperas de mí y de todos los que te seguimos.

Donde hay amor, hay comprensión.
Donde hay amor, hay perdón.
Donde hay amor, hay fraternidad.
Donde hay amor, hay vida, está Dios.


 

 

 

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