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El camino

 


“Porque todo el que se enaltece será humillado, 
y el que se humilla será enaltecido”. 
(Lc 14,1-7-11)

 

El camino del seguimiento de Jesús no es el poder.
Es la sencillez, la humildad.
El poder “disputa los primeros puestos”.
El poder “disputa quién es más que el otro”.
El poder “humilla”, mientras que la humildad, “exalta”.

 

La humildad y la sencillez es reconocer a los demás.
La humildad y la sencillez es una manera de ver a los demás.
La humildad y la sencillez es una manera de tratar a los demás

La humildad no es sentirse menos de lo que somos.
La humildad es el camino para “evitar competencias”.
La humildad es el camino para evitar “disputas”.
La humildad es el camino para evitar “discusiones”.
La humildad es el camino de la “paz”.
La humildad es el camino del “amor”.

 

Señor: que no me siente menos de lo que soy.
Tampoco más que lo que soy.
Señor: danos la gracia de ser humildes como tú,
porque queremos un mundo sin divisiones,
sin luchas, sin pretensiones.

Bendícenos hoy, con el don de la humildad.

 

 


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