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Cuenta

 


“Soltó el manto” 
(Mc 10,46-52)

 

"¿Qué quieres que haga por ti?" El ciego quiere ver. Al primero que ve es a Él. Ve el Camino y le sigue, ve a los que van con Él y se une, ve el camino y a los que todavía están en el borde para tener la misma compasión que Jesús le mostró.

¿Qué deseo que Jesús haga por mí? Que pueda verte en cada persona, en las alegrías y tristezas, en cada acontecimiento, en todo y en todos.

Que vea

Señor, que vea… que vea tu rostro en cada esquina.
Que vea reír al desheredado, con risa alegre y renacida
Que vea encenderse la ilusión en los ojos apagados de quien un día olvidó soñar y creer.
Que vea los brazos que, ocultos, pero infatigables, construyen milagros
de amor, de paz, de futuro.
Que vea oportunidad y llamada donde a veces sólo hay bruma.
Que vea cómo la dignidad recuperada cierra los infiernos del mundo
Que en otro vea a mi hermano, en el espejo, un apóstol y en mi interior te vislumbre.
Porque no quiero andar ciego, perdido de tu presencia, distraído por la nada… equivocando mis pasos hacia lugares sin ti.
Señor, que vea…que vea tu rostro en cada esquina.

(José María R. Olaizola, sj)

 


Celebramos hoy en todo el mundo el Domingo del Domund, el Domingo de las Misiones, bajo el lema «Cuenta lo que has visto y oído»

El papa Francisco nos recuerda que, cuando reconocemos la presencia de Dios como Padre en nuestra vida, podemos abrir el corazón para dejarnos tocar por Él, permitir que cure nuestras cegueras y ser capaces de compartir en el día a día lo que hemos visto y oído de la mano de Jesús. Es lo que hacen nuestros misioneros.

Que María, la primera discípula misionera, haga crecer en todos los bautizados el deseo de ser sal y luz en nuestras tierras


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