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Amigos



“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”. 
(Jn 15, 9-17).

Las lecturas nos hablan del amor de Dios y nos recuerdan el mandato que nos dejó Jesús: 
"amaos como yo os he amado".

Facundo Cabral expresa ese amor así:

AMOR DE DIOS

Si Él tuviera una billetera, llevaría en ella tu foto.
Él te envía flores cada primavera.
Él te regala un amanecer soleado cada mañana.
Las veces que deseas hablar, Él te escucha.
Él puede vivir en cualquier parte del universo,
pero eligió... tu corazón.

Reconócelo amigo. ¡Él está loco por ti!
Dios no prometió días sin dolor,
risas sin penas, sol sin lluvias,
pero prometió fortaleza para el día,
consuelo para las lágrimas, y luz para el camino
[(F. Cabral).

PERMANECER EN TU AMOR
Permanecer contigo, aunque no te vea, aunque me cueste, aunque no te sienta.
Permanecer contigo, si lo anhelas, si me lo das, si te empeñas.
Permanecer contigo, porque lo deseo, porque me lo pides, porque, si no, muero.

No temas.
El amor de Dios siempre es mayor que nuestra debilidad.
Siéntete acogido, perdonado, levantado por un amor que no defrauda, que nunca se cansa de amar.
Su misericordia es nuestra fortaleza.

A vosotros, que compartís mi proyecto
y lo lleváis a cabo;
a vosotros, que recibís mi Palabra
y la ponéis en práctica;
a vosotros, que os reunís en mi nombre
y evocáis mi presencia
os llamo amigos.

A vosotros, que sois fuertes
en vuestra debilidad;
a vosotros, que os mantenéis firmes
en la opción evangélica;
a vosotros que progresáis en la fe
puesta en acción,
os llamo amigos.

A vosotros, dispuestos a dar la cara,
a arrimar el hombro, a echar una mano;
a vosotros con quienes se puede contar
de manera incondicional
para toda buena causa,
os llamo amigos.

A vosotros que afrontáis la realidad
e intentáis mejorarla;
a vosotros, que no renunciáis a la utopía
y camináis hacia ella;
a vosotros, que dáis una oportunidad
a un futuro mejor,
os llamo amigos.

A vosotros, que celebráis lo que creéis
y compartís lo que tenéis;
a vosotros en la fiesta y juntos en la lucha;
a vosotros que tenéis mis sentimientos y mi Espíritu,
os llamo amigos.

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¿Sabes la noticia del día?
Jesús nos llama.
Nos llama a su despacho.
Nos llama Jesús.
¡Jesús!

Escucha:
Ahora mismo pronuncia tu nombre.
Te llama.
¿le oyes?
A ti.
Jesús.
Te está llamando.
Te está llamando….

Aquí no hemos venido ninguno por iniciativa propia.
No nos hemos juntado nosotros.
Estamos, porque Él nos ha llamado.

Él te ha conocido primero.
Él ha llamado a tu puerta.
Él te ha invitado expresamente.
“Ven, sígueme”
Nos ha reunido de muchos sitios.
Nos ha juntado Él.
Nos ha enviado Él.

Jesús me invita a expulsar espíritus inmundos, curar enfermedades y
proclamar que el Reino de Dios está cerca.

Patxi Lloidi (en «Mar Rojo» Ed. DDB)

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