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Dios es fiesta, alegría, libertad





 “A vino nuevo, odres nuevos” (Mc 2, 22)  
Los discípulos de Jesús no ayunaban como los de Juan y los de los fariseos. 
¡Cuánto cuesta abrirse a la novedad! 
Somos "animales de costumbres", en una sociedad que cambia mucho por fuera y poco por dentro. 
Dios nos invita a vivir la novedad de cada día, de cada momento, de cada persona, de cada experiencia...
Dios nos trae algo nuevo: fiesta, alegría, libertad      
     "Señor, no nos dejes ser esclavos de la rutina"
     "Ayúdanos a descubrir tu presencia en la vida de cada día"
 
Lo nuevo no es necesariamente negación del pasado: 
Jesús no pretende cambios sin más. 
La novedad de Jesús radica en encontrar el verdadero sentido de la Ley y aplicarla a situaciones diferentes. 
Querer repetir «lo que siempre se ha hecho» aparta a mucha gente de la comunidad cristiana. 
Jesús nos invita a dar respuestas nuevas a situaciones nuevas.

• Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra.

Jesús es el vino nuevo de Dios. 
Y necesita odres nuevos, corazones nuevos, vidas nuevas. 
Es un vino que transforma la cabeza, el corazón, la mirada, la voluntad, el comportamiento... 
¿Quiero dejarme cambiar por Jesús? 
¿Tengo confianza en él? 
¿O prefiero seguir con la rutina, los agobios y la insatisfacción de cada día? 
¿Estamos dispuestos a reconfigurar la vida?

El vino nuevo de Jesús necesita también un mundo nuevo, trae un mundo nuevo, nos da fuerza para trabajar por un mundo nuevo.
Deja por un momento tu mente calculadora e imagina.
Dios quiere un mundo nuevo y para Él nada hay imposible.
    "Señor, enséñanos a llevar el vino nuevo de la justicia y del amor a nuestro mundo"
    "Perdona y cura nuestra falta de compromiso"
    "Gracias por las personas que se dejar transformar por ti y contigo transforman un trocito de mundo".
 

La nueva comunidad que surge en torno a Jesús no se construye sobre una disciplina de normas, sino sobre la libertad y la confianza. 
Viven con él una relación de amigos. 
Si te encuentras con Jesús te nacerá un nuevo gusto por la vida, la belleza de lo pequeño te estremecerá.  

Estrena el día junto a Jesús con la paz y la solidaridad en las manos y en el corazón.   









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