Ama
Sin rodeos... de forma clara y sin adornos se nos presenta el auténtico comportamiento cristiano. Se nos muestran las cualidades que Jesús vivió. Porque la medida del amor es amar sin medida.
Si el cristianismo es la religión del amor, su nota distintiva es el amor a los enemigos. No se trata, claro está, de una vana ilusión sino de un compromiso de fe que tiene su origen el Dios compasivo y misericordioso. Ese amor consiste en hacer el bien a los que nos odian.
"Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian." Amar a los enemigos no es que tengas que ser el mejor amigo de todo el mundo. Es aprender a conjugar el respeto, no convertir las diferencias en motivo para el odio, no dejar que el conflicto se vuelva personal, y aceptar que a veces la distancia es parte de la cordura.
La diferencia entre "viviente" y "vivificante", es lo que hace comprensible el Evangelio de hoy. Si mi prioridad soy yo, claro que tengo que alejarme de todo peligro y amenaza. Si vivo para dar vida agotaré todas las posibilidades de convertir al otro en "prójimo". Mi próximo no es el que espontáneamente me cae bien y me cuida. Es aquel a quien yo decido aproximarme y cuidar. Jesús nos ofrece una renovación en nuestra forma de comprendernos a nosotros y a los demás
El Evangelio, sigue siendo hoy potente, radical y transformador de la realidad. Dejar la túnica, orad por todos, dar al que nos pide sin esperar ni pedir nada a cambio, amar al enemigo... La generosidad y la gratuidad van unidas a la raíz del Evangelio. La radicalidad de vida que propone el Evangelio es posible, Jesús propone algo que está a nuestro alcance, con Él lo haremos realidad, para Él nada hay imposible.
Ama, de todos modos
Si las personas son
irrazonables, inconsecuentes y egoístas, ámalas de todos modos.
Si haces el bien, te acusarán de tener oscuros motivos egoístas, haz el bien de
todos modos.
Si tienes éxito y te ganas falsos amigos y enemigos verdaderos, lucha de todos
modos.
El bien que hagas hoy será olvidado mañana, haz el bien de todos modos.
La sinceridad y la franqueza te hacen vulnerables, sé sincero y franco de todos
modos.
Lo que has tardado años en construir puede ser destruido en una noche, vuélvelo
a construir de todos modos.
Alguien que necesita ayuda de verdad puede atrasarte si le ayudas, ayúdale de
todos modos.
Da al mundo lo mejor que tienes y te golpearán
a pesar de ello, Dios conoce nuestras debilidades y nos ama de todos modos. (santa Teresa de
Calcuta)
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