“Si quieres ser realmente eficaz,
hunde tu azada en la tierra y trabaja;
pero hunde también esa otra azada de tu oración
en el corazón de Dios,
y deja que Él trabaje contigo”
hunde tu azada en la tierra y trabaja;
pero hunde también esa otra azada de tu oración
en el corazón de Dios,
y deja que Él trabaje contigo”
Me encantan estas entradas breves, porque bastan unas pocas palabras para dejarse envolver por ellas.
ResponderEliminarQuebuen párrafo para dedicarle tiempo en la oración. Me ha tocado.
Gracias. Unidos en la plegaria. Un abrazo+