Ir al contenido principal

Vió, creyó, contó



·        
 “EL PRIMER DÍA DE LA SEMANA, 
MARÍA MAGDALENA ECHÓ ACORRER 
Y FUE DONDE ESTABA SIMÓN PEDRO 
Y EL OTRO DISCÍPULO, 
A QUIEN TANTO QUERÍA JESÚS, 
Y LES DIJO: 
SE HAN LLEVADO DEL SEPULCRO AL SEÑOR 
Y NO SABEMOS DÓNDE LO HAN PUESTO" 
(Jn. 20, 2-3).  



La celebración de ayer hablaba del testimonio de Esteban.  
Hoy es el apóstol Juan quien da testimonio de lo que él y sus compañeros han visto, escuchado y vivido junto a Jesús
Y especialmente de la resurrección.

El amor le hizo correr hacia el sepulcro vacío, le abrió los ojos para creer y le convirtió en transmisor de esta fe
Con un objetivo muy claro: vivir en comunión y compartir la alegría con el Padre, con Jesucristo y con toda la comunidad.


Muchos de nuestros contemporáneos no saben dónde está Jesús. María Magdalena, una mujer que ama a Jesús, es imagen de las familias, llamadas por el Espíritu a señalar siempre el milagro de la vida. 
¡Qué bella es esta vocación! 
Caminemos familias, sigamos caminando, sin renunciar a buscarla plenitud de amorque ha traído Jesús.  

“Con el testimonio, y también con la palabra, las familias hablan de Jesús a los demás, transmiten la fe, despiertan el deseo de Dios, y muestran la belleza del Evangelio y del estilo de vida que nos propone” (AL 184).


 
Hijo del Zebedeo y hermano de Santiago, los dos que siguieron la llamada del Maestro a primera hora. 
Según la tradición es el autor del cuarto evangelio, con una redacción muy personal.


  
«San Juan Evangelista nos ha regalado la experiencia más sublime del amor de Cristo. 
Su. Evangelio y sus cartas muestran su itinerario de fe, marcado por la pasión en el seguimiento del Señor, muerto y resucitado» (Papa Francisco).

• Señor Jesús: ¡que tengamos el gozo profundo de poder comunicar tu presencia entre nosotros!

  

Comentarios

Entradas populares de este blog

SAN JOSÉ

Salve, José, amante y tierno padre. Salve, guardián de nuestro Redentor. Esposo fiel de tu bendita Madre y salvador del mismo Salvador. Al buen Jesús pudiste ver sin velo y sobre ti sus miembros reclinó. Al Hacedor de tierra, mar y cielo con cuánto amor le besas y te besó. ¡Oh, qué feliz el nombre de Hijo que dabas! Ninguno fue por Dios tan encumbrado como tú, José. ¡Oh, fiel guardián de nuestro Redentor! Dichoso aquél, José, que tú proteges y el que con fe te invoca en la aflicción, jamás, jamás lo dejas sin amparo y protección. ¡Oh, San José, amante y tierno padre, santo sin par y espejo de virtud! Haznos amar a la divina Virgen y a nuestro Dios y Salvador. “Protege, oh bienaventurado José, protégenos en nuestras tribulaciones. Defiéndenos de las asechanzas del demonio, protégenos con tu patrocinio, y ayúdanos y sostennos con tu auxilio para que podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza”. (León XIII)

Gracias, Señor.

El titulo de esta entrada me la ha do el Papa Francisco esta mañana en su tuit  @ Pontifex_es Termina un año y estamos a punto de comenzar uno nuevo. Se cierra un libro y empieza un nuevo libro con las paginas en blanco. Hoy es un buen momento para hacer balance del año, pedir perdón, dar gracias y pedir ayuda.  En el año que termina ha habido de todo, pero la certeza del amor de Dios ha estado conmigo todos los días. Su ternura la he sentido muchas veces, y muchas veces su mano me ha levantado. Gracias, Señor porque no termino el año sólo y el nuevo lo puedo empezar contigo. Por eso yo no le pido nada al 2015, yo se lo pido a Dios. En tus manos Señor pongo mi vida en este nuevo año 2015

Santa Teresa de Calcuta

UN ÁNGEL EN LA TIERRA   SEÑOR ENSÉÑANOS A AFRONTAR  LAS LUCHAS DE LA VIDA DIARIA “Señor crucificado y resucitado, enséñanos a afrontar las luchas de la vida diaria, para que vivamos en una mayor plenitud. Tú has acogido humilde y pacientemente los fracasos de la vida humana, como los sufrimientos de tu Crucifixión, así pues, ayúdanos a vivir las penas y las luchas que nos trae cada jornada como ocasiones para crecer y asemejarnos más a Ti. Haznos capaces de afrontarlas pacientemente y con coraje, llenos de confianza en tu apoyo”. (Santa Madre Teresa de Calcuta) "Líbrame, Jesús mío, del deseo de ser amada, del deseo de ser alabada, del deseo de ser honrada, del deseo de ser venerada, del deseo de ser preferida, del deseo de ser consultada, del deseo de ser aprobada, del deseo de ser popular, del temor de ser humillada, del temor de ser despreciada, del temor de sufrir rechazos, del temor de ser calumniada, del temor de ser olv...