Ir al contenido principal
"Me gustaría invitar a todos a renovar la firme confianza en el Señor, a
confiarnos como niños en los brazos de Dios, seguros de que esos brazos nos
sostienen siempre y son lo que nos permiten caminar todos los días, también
entre las fatigas."
"Me gustaría que cada uno se sintiera amado por ese Dios que
ha dado a su Hijo por nosotros y nos ha mostrado su amor sin límites."
"Quisiera
que cada uno de vosotros sintiera la alegría de ser cristiano."
"He pedido a Dios con insistencia en la oración que me iluminase con su luz para
que me hiciera tomar la decisión más justa no para mi bien, sino para el bien de
la Iglesia"
"Amar a la Iglesia significa también
tener el valor de tomar decisiones difíciles, sufridas, teniendo siempre delante
el bien de la Iglesia y no el de uno mismo."
"No abandono la cruz, sigo de un nuevo modo junto al Señor Crucificado."
"Seguiré acompañando el camino de la Iglesia con la oración y la reflexión,
con la dedicación al Señor y a su Esposa, que he tratado de vivir hasta ahora
cada día y quisiera vivir siempre."
"Dios guía a su Iglesia, la sostiene
siempre, y especialmente en tiempos difíciles. No perdamos nunca esta visión de
fe, que es la única verdadera visión del camino de la Iglesia y del mundo. En
nuestro corazón, en el corazón de cada uno de vosotros, haya siempre la gozosa
certeza de que el Señor está a nuestro lado, no nos abandona, está cerca de
nosotros y nos envuelve con su Amor."
Comentarios
Publicar un comentario