ATARDECER

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Remar mar adentro

11/1/09

Los jóvenes católicos orgullosos de su fe

En el día en que celebramos el Bautismo del Señor me parece una buena iniciativa.

“Los tiempos actuales que nos han tocado vivir se caracterizan por el olvido de Dios y la vergüenza de ser cristiano. Nos quieren hacer creer que vivir el Evangelio ya no se lleva y que los jóvenes españoles han dejado de ser cristianos. Con esta iniciativa queremos mostrar a la sociedad española que los jóvenes católicos no somos minoría (como pretenden hacer creer algunos) y que no tenemos ningún miedo de decir que pertenecemos a la Iglesia Católica.” ¿De qué iniciativa se trata?

Esa cita es del Grupo JST (“Jóvenes de Santa Teresa”, de una parroquia en Toledo), que intenta demostrar en afirmativo el título de este artículo. Hace poco empezaron a promover la iniciativa “Orgullosos de ser católicos” para “fomentar entre los jóvenes españoles el orgullo y la alegría de ser cristiano dando testimonio público de la fe”. Recogen firmas (sin límite de edad) en www.grupojst.com con el único compromiso “de dar testimonio, hablar de Jesucristo con tus familiares, amigos y compañeros, rezar y amar”. Entregarán todos los nombre al Papa Benedicto XVI a finales de este mayo, 2009.Su blog (donde se puede ver las “firmas” recogidas) incluye este vídeo que muestra con humor lo difícil que puede ser admitir en público “Yo soy católico”:

2 comentarios:

victoria luque dijo...

Juanlu, encantada de conocerte.Me alegra que haya jóvenes -que sé que los hay, y muchos- dispuestos a seguir a Cristo con todas sus consecuencias. Enhorabuena por el blog, ya verás que es un instrumento impresionante para conocerte a ti mismo, y para acercarte a El.También para compartir la fe.
Un abrazo y mucho ánimo.

mitxel dijo...

Mi más sincera felicitación por el BLOG. Al margen de las opiniones, siempre es una buena noticia encontrar personas que ejercen su libertad de expresión para mostrar temas y opiniones que, normalmente, se ocultan en la prensa, se escriben con parcialidad o son objeto de pura demagogia.